El paciente tenía 20 años cuando comenzó a notar temblores y acudió a un centro de Sanitas donde se concluyó que que no padecía anomalías orgánicas.
Tras ello, se le diagnosticó "temblor esencial" y en los años siguientes un "trastorno conversivo", siempre era catalogado como enfermo psiquiátrico.
En 2008 acudió a la consulta de otro neurólogo quien, tras una exploración neurológica, concluyó que no padecía un cuadro conversivo" sino párkinson.
Un juzgado de Madrid ha condenado a la sociedad médica Sanitas al pago de una indemnización de 260.000 euros, más intereses moratorios, por el retraso de 12 años en el diagnóstico de la enfermedad de Parkinson.
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Tras ello, se le diagnosticó "temblor esencial" y en los años siguientes un "trastorno conversivo", siempre era catalogado como enfermo psiquiátrico.
En 2008 acudió a la consulta de otro neurólogo quien, tras una exploración neurológica, concluyó que no padecía un cuadro conversivo" sino párkinson.
Un juzgado de Madrid ha condenado a la sociedad médica Sanitas al pago de una indemnización de 260.000 euros, más intereses moratorios, por el retraso de 12 años en el diagnóstico de la enfermedad de Parkinson.